FAQs
Pregunta Frecuentes
Aquí están las dudas que más nos llegan, respondidas como nos gustaría que nos las respondieran a nosotros: sin intentar venderte nada y sin dar por hecho que ya lo sabes todo.
Sobre non tabú
Quiénes somos y por qué esto no es una tienda más.
Una marca de bienestar íntimo. Vendemos juguetes, sí, pero lo que nos interesa de verdad es lo otro: que hablar de deseo, de intimidad y de placer deje de sentirse incómodo.
Usamos la sexualidad como puerta de entrada para hablar de algo más grande, que es la libertad de vivir sin culpa. Nos enseñaron a callar, a sentir vergüenza, a pensar que ciertas preguntas no se hacen. Estamos aquí para lo contrario.
No en el sentido que te viene a la cabeza. Nada de neón rojo, nada de escaparate provocador, nada de vender por morbo.
Nos interesa más la conversación que el catálogo. Si te llevas algo de aquí y lo único que ganas es un aparato, lo hemos hecho regular. Si te llevas también la sensación de que preguntar era normal, entonces sí.
No. Seleccionamos productos de fabricantes y los revisamos antes de subirlos a la tienda.
Lo que sí hacemos es contarte de cada uno lo que sabemos de verdad: material, medidas, resistencia al agua, cómo se limpia. Y lo que no sabemos, también.
Porque el motivo número uno de decepción con un juguete no es la calidad, es la expectativa. Si compras algo esperando que haga una cosa y hace otra, la culpa es de quien te lo vendió, no tuya.
Por eso en muchas fichas vas a encontrar un apartado diciéndote a quién no le va a encajar, y por qué. Preferimos venderte menos que venderte mal.
Cuando tenemos el dato, lo damos. Cuando no lo hemos comprobado nosotros, lo decimos en vez de copiar la cifra que venga en la caja.
Es un poco más incómodo de leer, pero es la única forma de que te puedas fiar del resto de lo que ponemos.
Antes de comprar
Elegir el primero, o el siguiente, sin volverte loca.
Es la duda más repetida de todas, y no tiene nada de raro: la mayoría de la gente llega aquí sin saber ni qué categorías existen.
Hicimos un test de seis preguntas justo para eso. Te dice cuál encaja contigo y, sobre todo, por qué. Un minuto, sin registro y sin dejar el correo.
Por algo externo, pequeño y con un solo botón. Nada de tres motores y veinte modos: eso agobia más que otra cosa cuando aún no sabes qué te gusta.
Lo que más recomendamos para empezar es una mini varita o una bala vibradora. Se usan por fuera, no hay que aprender nada y con el modo más bajo la mayoría tiene de sobra durante semanas.
Menos de lo que crees. El producto más caro de la tienda no es el mejor: es el que hace más cosas, que no es lo mismo.
Si es tu primera compra, en la franja de 28 a 35 € tienes opciones de silicona, recargables y perfectamente resolutivas. Sube de ahí cuando sepas qué te gusta y quieras algo concreto que lo haga mejor.
En cada ficha están las medidas del producto, no las de la caja. Y en las fotos verás muchos productos sostenidos con la mano, precisamente para que puedas hacerte una idea real.
Un truco: coge una regla y mide sobre tu propia mano lo que dice la ficha antes de comprar. Suele sorprender, casi siempre para bien.
No, y esa idea hace bastante daño. Un juguete no sustituye a nadie: añade algo que unas manos no pueden hacer, y ya está.
De hecho, varios de nuestros productos están pensados para usarse en pareja, no a pesar de ella.
Escríbenos antes de comprar, no después. Nos llegan preguntas sobre tamaños, potencia, ruido o si algo encaja con una situación concreta, y respondemos de verdad.
Puedes escribirnos por Instagram o a info@nontabu.com. Si lo que buscas no lo tenemos, te lo decimos.
Uso y cuidados
Lo que alarga la vida del producto y evita sustos.
A base de agua, siempre. Es el único compatible con la silicona.
Los de silicona reaccionan con el material del juguete y con el tiempo estropean el acabado. Y aunque creas que no lo necesitas, ponlo igual: cambia la experiencia más que cualquier modo de vibración.
Agua tibia y jabón neutro, antes y después de cada uso. Secar bien y guardar en un sitio seco, mejor en una bolsita de tela que suelto en un cajón.
Nada de alcohol, ni lavavajillas, ni hervirlos. La silicona aguantaría, pero la electrónica y la batería no.
Depende del producto, y por eso lo ponemos en cada ficha en vez de dar una respuesta general.
IPX6 significa que aguanta salpicaduras y el chorro de la ducha, pero no sumergirlo. IPX7 sí es sumergible del todo, bañera incluida. Y si una ficha dice que no tenemos el dato confirmado, trátalo como si no lo fuera: paño húmedo y nada más.
No, y esta es la más importante de toda la página.
Para uso anal el juguete necesita una base de tope ensanchada, que es lo que impide que se vaya hacia dentro. A diferencia de la vagina, ahí no hay nada que lo frene, y un objeto sin base es exactamente el tipo de accidente que acaba en urgencias.
En cada ficha decimos si el producto tiene esa base o no. Si no la tiene, no lo uses ahí aunque el tamaño parezca el adecuado.
Sí, limpiándolo entre uso y uso, o poniéndole un preservativo y cambiándolo al cambiar de persona. Lo mismo vale al pasar de una zona del cuerpo a otra.
La silicona no es porosa, así que se limpia bien. Pero limpiarse hay que limpiarlo.
Casi todos se cargan por USB con el cable incluido, así que no vas a tener que comprar pilas. Algunos usan carga magnética: el cable se pega solo a los contactos, sin tapitas ni clavijas que forzar.
Y tenemos productos que no llevan electrónica ninguna, para quien prefiere no depender de una batería.
Discreción
Quién se entera de lo que has comprado. Spoiler: solo tú.
En una caja neutra, sin logos, sin marcas y sin nada por fuera que indique qué hay dentro.
Ni el nombre de la tienda ni el del producto aparecen en el exterior del envío.
Tampoco aparece el nombre del producto. Si alguien recoge el paquete por ti, no va a poder deducir qué contiene.
Sí. Llega sellado y lo abres tú. Por ser artículos íntimos, el precinto es lo que garantiza que nadie lo ha tocado antes.
Y si te llega defectuoso, te lo cambiamos.
Sin vergüenza
Las que nadie pregunta en voz alta. Aquí sí.
No. Lo raro es el silencio que hay alrededor.
Mucha gente llega a esta tienda pidiendo perdón por estar aquí, y esa sensación no viene de dentro: viene de que nos enseñaron que ciertas cosas no se nombran. Comprarte un juguete es tan raro como comprarte una crema o unas zapatillas de correr. Lo que pasa es que a esas dos nadie les puso encima una capa de culpa.
Es de las preguntas que más nos llegan, y viene de un miedo comprensible.
Lo que sí puede pasar es que te acostumbres a un tipo de estímulo concreto, igual que te acostumbras a una postura o a una rutina. Se lleva bien variando: cambiando de modo, de intensidad o dejándolo unos días.
Y una cosa práctica: si vas siempre al máximo, la zona se satura y notas menos. Casi todo lo que la gente interpreta como "ya no me hace nada" es eso, y se arregla bajando, no subiendo.
Puede pasar, y casi siempre es por lo mismo: lo lee como una comparación o como que algo falta.
Ayuda plantearlo como lo que es, algo que se suma y no algo que sustituye. Y ayuda todavía más elegirlo juntos en vez de aparecer con un aparato ya comprado. Si la conversación se pone difícil, eso no dice nada de ti: dice bastante de lo poco que nos enseñaron a hablar de esto.
No. Lo más habitual es haber ido demasiado rápido: empezar por el modo más fuerte, con prisa, sin excitación previa y esperando que el aparato haga todo el trabajo.
Prueba en otro momento, sin objetivo, empezando por lo más suave y por fuera. Y con lubricante. La diferencia entre "esto no funciona" y "ah, vale" suele estar justo ahí.
Lo sabemos, y por eso existe esta página entera.
Nos llegan mensajes que empiezan con "perdona la pregunta" prácticamente todos los días. Nunca hemos contestado ninguno con burla y nunca lo vamos a hacer. Puedes preguntar lo que sea, incluso si al final no compras nada.
Aquí hablamos desde la experiencia de vender y usar estos productos, no desde una consulta. Si notas dolor, molestias que se repiten o algo que te preocupe de tu salud sexual, eso lo valora una profesional: tu médica de cabecera, una ginecóloga, una fisioterapeuta de suelo pélvico o una sexóloga. Preguntar ahí tampoco debería dar vergüenza.
¿Sigues con dudas?
Si no sabes cuál elegir, el test lo resuelve en un minuto. Y si tu pregunta no está aquí, escríbenos: contestamos nosotros, no un robot.
Hacer el test Escríbenos por Instagram