Lo que nadie te cuenta antes de comprar unas bolas chinas
Tres mujeres distintas, la misma escena: unas bolas chinas en un cajón desde hace meses.
Una las compró después de parir porque le dijeron «haz Kegels» y nadie le explicó cómo. Otra las usó dos semanas, no notó nada y decidió que aquello no funcionaba. La tercera las lleva puestas viendo series y está convencida de que con eso ya entrena. De primeras quiero dejar claro que ninguna de las tres estaba haciendo el ridículo, ¿vale? El problema es que nadie les contó la parte importante.
Acceder a la guía completa →Tres cosas que no dejo de repetir
- 1 La bola no entrena. Entrena tu contracción. El peso es un chivato. Es decir, te dice dónde está el músculo y si lo estás usando o si estás apretando otra cosa. Puesta y quieta, sin que tú hagas nada, es una bola de silicona pasando el rato.
- 2 Más peso no es más resultado. Cuando la bola pesa de más, el cuerpo tira de glúteos y de abdomen para sujetarla. Vamos, que al final terminas entrenando justo lo que no querías (y encima acabas convencida de que esto no es para ti). Entre dos, siempre la más ligera.
- 3 No son para todo el mundo ahora mismo. Si hay dolor, si notas peso o bulto, si has parido hace poco y aún no tienes el alta, o si sospechas un suelo pélvico demasiado tenso, esto no toca todavía. Ahí lo que hace falta es una valoración, y no comprar por comprar.
Si aprietas los glúteos,
estás entrenando los glúteos.
Ese es el error que más veo, y el que hace que la gente abandone la primera o segunda semana. El gesto bueno no es apretar fuerte, sino cerrar y subir hacia dentro, como si quisieras absorber algo un centímetro, con los glúteos tranquilos y sin dejar de respirar.
Antes de comprar nada, comprueba el gesto. Métete un dedo en la vagina y contrae: tienes que notar dos cosas a la vez, primero un cierre alrededor del dedo y segundo un movimiento hacia dentro. Si lo único que pasa es que se te tensa la barriga o se te levanta la pelvis, todavía no es eso. Mi recomendación es que pruebes con algo más flojito, que el gesto fino aparece antes con poca fuerza que con mucha.
Y cuando llegues a estrenarlas: un poco de lubricante para bolas chinas, siempre, aunque creas que no te hace falta.
El resto está en la guía
En el PDF vas a encontrar muchísima más información: el semáforo de cuándo sí y cuándo mejor esperar, cómo diferenciar los tipos por lo que te va a pedir cada uno, el paso a paso desde el estreno, una rutina de ocho semanas que se sostiene y las principales dudas que tenemos todas al empezar. Si estás mirando bolas chinas para comprarlas, léelo antes de decidir el peso.
Guía de bolas chinas
Ni son magia ni son para todo el mundo. Vamos por partes.
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